Determinar la proyección adecuada de una prótesis mamaria para una paciente particular es uno de los puntos claves cuando se planifica un aumento de mama. La paciente que decide someterse a un aumento de mamas, lo hace con la ilusión de poder alcanzar el resultado con el que ha soñado. Las mujeres tienen claro que es forma y tamaño les gustaría alcanzar. Por este motivo es importante que su cirujano plástico entienda sus gustos y necesidades. Para alcanzar ese resultado soñado, se debe prestar especial atención a la selección de la proyección del implante mamario.

La proyección de una prótesis de mama es la distancia anterposterior del implante

Muestra de las diferentes proyecciones para prótesis mamarias con presentan la misma base (anchura y altura)

Las prótesis mamarias tienen tres dimensiones espaciales, y las variaciones en su relación determinarán el volumen del implante. Las prótesis tienen una altura y una anchura, que podrá ser la misma como en la prótesis redondas, o podrá diferir entre ambas como pasa en las prótesis anatómicas. La altura y anchura determinarán la base del implante. La proyección o perfil de la prótesis será la distancia antero-posterior en una vista lateral. Será la distancia que sobresalga la prótesis del tórax una vez implantada. Dos prótesis pueden tener la misma base, pero diferir en proyección, por lo que la forma y volumen de serán diferentes, ofreciendo resultados distintos si se implantan en una misma paciente.

Las prótesis de mama pueden presentar el mismo volumen pero diferente forma al modificarse la relación entre la base y la proyección de la prótesis.

A igual volumen de la prótesis mamaria, disponemos de múltiples variaciones en la base y la proyección para adaptarnos a las características anatómicas de cada paciente.

Como norma general, al planificar el aumento de mama, habrá unas medidas que la prótesis de mama no podrá superar para evitar resultados artificiales. Es importante que la anchura del implante no sobrepase la anchura de la mama, para evitar que la prótesis sobresalga por la axila. Tampoco deberemos elegir un implante que sea mucho más estrecho que la mama, para evitar la excesiva separación entre ambas mamas, lo que produciría un canalillo excesivamente ancho. Por lo tanto, la proyección será la variable que podremos modificar para conseguir un resultado que se adapte a las expectativas de cada paciente.

La proyección nos permite satisfacer los gustos de cada paciente que se somete a un aumento de mama.

La anchura de la mama se debe ajustar a la anchura de la prótesis seleccionada para evitar resultados artificiales. Entonces será la proyección la medida que podremos modificar para adaptarnos a los gustos de cada paciente.

La proyección del implante se suma a la proyección de la mama. Debemos tener en cuenta que las pacientes que sufran de cierta hipoplasia mamaria precisarán implantes más proyectados. Mientras que aquellas pacientes que parten de algo de mama y solo quieren un aumento moderado, se deberán inclinar por proyecciones menores al seleccionar su implante. En aquellas mamas que sufren ptosis o caida, como ya parten de tejido mamario, se suelen elegir prótesis de mama de proyección media, que unido a la elevación del pecho, proporcionan resultados armónicos y naturales.

Visión anteroposterior de una simulación 3D con prótesis mamaria anatómicas de 11,5 cm de ancho y diferentes proyecciones.

Visión lateral de una simulación 3D con prótesis mamaria anatómicas de 11,5 cm de ancho y diferentes proyecciones.

Los implantes redondos, dependiendo del fabricante, suelen tener entre 4 o 5 tipos distintos de proyección para la misma base. Mientras que las prótesis de mama anatómicas se producen con 3 o 4 proyecciones distintas para la misma base. El uso de las prótesis de baja proyección suele estar muy restringido, tanto en prótesis anatómicas como en redondas. Suelen usarse en aquellas pacientes que quieren aumentar muy poco su pecho, buscando un resultado muy discreto y conservador. En contraposición, las prótesis de extra-proyección quedan restringidas para casos muy específicos. En el caso de las prótesis redondas de extra-proyección, se usarán para las pacientes que prefieren un gran aumento mamario sacrificando la naturalidad. Mientras que las prótesis anatómicas de extra-proyección se usarán preferentemente en casos de reconstrucción mamaria protésica.

Visión anteroposterior de una simulación 3D con prótesis mamaria redondas de 11,5 cm de ancho y diferentes proyecciones.

Visión lateral de una simulación 3D con prótesis mamaria redondas de 11,5 cm de ancho y diferentes proyecciones.

Conclusiones.

  • A menor proyección, mayor naturalidad en el resultado. Es lógico entender que cuanto más sobresalga del tórax el implante, mayor efecto de bola provocará en el polo superior del pecho, que es la clave para valorar si el pecho tiene aspecto de operado. Esto pasa tanto en los implantes anatómicos como en los redondos.
  • Cuanto más plano sea la mama, mayor proyección deberá tener el implante. 
  • Si la mama tiene forma y proyección, el implante que debemos elegir deberá tener una proyección moderada.  
  • Si la paciente precisa una elevación mamaria, el implante que se debería elegir sería de una proyección moderada. 
  • Los implantes de proyección moderada, tanto anatómicos como redondos, dan resultados estéticos muy parecidos. De hecho existen estudios científicos que ponen de manifiesto que, en pacientes con implantes mamarios de menos de 350 cc, los propios cirujanos plásticos no sabemos identificar si la paciente lleva unas prótesis anatómicas o redondas al ver fotos de antes y después de la cirugía.
  • Las técnicas de simulación 3D con el software de CRISALIX® ayudan a la elección de la prótesis de mama ideal para cada paciente.