La mama tuberosa o tubular es una alteración en el desarrollo de la mama. Se caracteriza por una constricción en el polo inferior de la mama, que provoca una deformidad de la mama que adquiere una forma tubular o cilíndrica. En la raza europea, suele afectar entre el 3 y el 5% de las mujeres.

Las mamas tuberosas se caracterizan por:

  • Un surco submamario elevado.
  • Un polo inferior excesivamente corto.
  • Un dilatación diámetro areolar. 
  • Una ptosis o caída de la glándula respecto al nivel del surco.

La mama tuberosa se origina durante la pubertad, cuando comienza el desarrollo de la mama. Se establece una alteración en el desarrollo del polo inferior de la mama por la presencia de una banda de tejido conectivo denso (banda de constricción). Al no poder expandirse el polo inferior de la mama, la glándula mamaria se desarrolla a través de la areola, buscando la zona que le ofrecen menor resistencia. Por lo que se produce una dilatación del complejo areola pezón, un surco submamario elevado y una caída del volumen mamario por debajo del surco de la mama. Debido al rápido crecimiento de la glándula mamaria y a la excesiva presión en la areola y piel del polo superior, es frecuente observar abundantes estrías en el pecho.

Desarrollo de una mama tuberosa

Arriba: Desarrollo mamario normal. Abajo: Desarrollo de una mama tuberosa

Clasificación de la Mama Tuberosa.

La mama tuberosa se clasifica según el grado de constricción en el polo inferior y la dilatación areolar asociada.

Grado I – la mama presenta un menor desarrollo del cuadrante inferointerno.

Grado II – la constricción afecta a todo el polo inferior de la mama.

Grado III – se observa un surco submamario elevado, un polo inferior muy corto y una dilatación de la areola.

Grado IV – se constata la herniación de la glándula mamaria a través de la areola con una ptosis o caída de la mama por debajo del nivel del surco submamario.

Clasificación de mama tuberosa

Ejemplos de los cuatro grados de mama tuberosa según la afectación del polo inferior.

En todos los casos podemos mejorar el aspecto de la mama mediante la cirugía de la mama tuberosa, pero un correcto diagnóstico es esencial porque los distintos grados requieren de planteamientos quirúrgicos diferentes.

En ocasiones, mujeres con grados leves de mama tubular solicitan un aumento mamario y sin un correcto diagnóstico y tratamiento de la deformidad glandular, el resultado será poco satisfactorio.

Tratamiento Quirúrgico.

La corrección quirúrgica de la mama tuberosa supone una completa remodelación mamaria, y no solo añadir volumen a la mama. Se ha de mejorar la forma mamaria para tratar la malformación. Los objetivos de la cirugía serán:

  • Cambiar la forma de la mama para proporcionarle un aspecto natural.
  • Reducir el espacio entre ambas mamas.
  • Expandir y aportar volumen en el polo inferior.
  • Redistribuir la glándula mamaria.
  • Reducir el tamaño de la areola.
Marcaje de una mama tuberosa previo al quirófano

Marcaje prequirúrgico para remodelación de una mama tuberosa.

La cirugía comenzará con un abordaje periareolar completo para reducir el diámetro de la areola. Se disecará la glándula mamaria del polo inferior para localizar la banda de constricción que impidió el correcto desarrollo mamario durante la pubertad.

Dependiendo del grado de afectación de la mama, la banda de constricción se tratará mediante cortes simples, o bien se deberá realizar una correcta remodelación glandular para conseguir la expansión del polo inferior. El desplegamiento glandular o técnica de Puckett se utiliza en grados avanzados de mama tuberosa, consiste en un colgajo glandular de pedículo craneal para conseguir que la glándula se expanda al polo inferior de la mama.

Para aportar volumen, mantener la forma mamaria y expandir el polo inferior se emplean prótesis anatómicas de perfil alto. El plano de implantación, como es habitual en nuestras cirugías de aumento mamario, será subpectoral para mantener la vascularización de la glándula mamaria.

Conclusiones.

La operación de la mama tuberosa  remodela la forma de la mama para que esta adquiera un aspecto redondeado y estético. Aumenta el volumen de la mama equilibrando las proporciones y armonizando la figura.

Tu imagen corporal se verá reforzada con la cirugía, aumentando tu autoestima y tu seguridad. Serás capaz de enfrentarte a situaciones sociales que antes te avergonzaban y tu ropa lucirá mejor en tu nueva figura. Las molestias postquirúrgicas son limitadas y la satisfacción del paciente elevada.

Toda intervención de cirugía estética exige una planificación meticulosa y personalizada, priorizando tus gustos y preferencias para alcanzar tu completa satisfacción.