El cáncer de mama es la enfermedad oncológica más frecuente en la mujer. Dependiendo del tipo de cirugía ablativa, se puede extirpar el tumor conservando la mayor parte de la mama (cirugía conservadora), o por el contrario, las condiciones del tumor hacen necesaria la extirpación de toda la mama (mastectomía).

En este post me gustaría aclarar ciertos conceptos en relación a la reconstrucción mamaria postmastectomía.

El primer concepto que se debe aclarar es el objetivo último de la reconstrucción mamaria. La reconstrucción mamaria pretende crear un volumen de tamaño y forma similar a la mama contralateral para que la paciente pueda recuperar una silueta armónica. Es imposible crear una mama normal, y la paciente siempre será consciente de las limitaciones de la reconstrucción mamaria.

Hay dos grandes grupos dentro de la reconstrucción mamaria

1 Heteróloga

Consiste en el empleo de implantes para crear un volumen similar a la mama contralateral sana.

Dependiendo de las condiciones locales de los tejidos podría ser necesaria la implantación de un expansor tisular que creará el espacio necesario para albergar la prótesis definitiva de silicona, por lo que la reconstrucción precisará de varias intervenciones quirúrgicas. La principal ventaja que presenta este grupo de técnicas es la sencillez.

Sin embargo, se crea una reconstrucción estática que no es capaz de evolucionar junto con la paciente. La reconstrucción heteróloga no varía con los cambios fisiológicos de la paciente (variaciones de volumen mamario, envejecimiento de la mama,…). Además se pueden observar complicaciones derivadas de la prótesis mamaria (infección, extrusión del implante y contractura capsular).

El principal factor limitante para el empleo de este tipo de técnicas es si la paciente ha recibido o no radioterapia como tratamiento complementario. Estudios científicos ponen de manifiesto que en pacientes radiadas el índice de complicaciones y resultados subóptimos llega al 50%.

En mi opinión, las mejores candidatas para este tipo de reconstrucción son los casos bilaterales (porque la simetría es casi perfecta), las pacientes mayores de 65 -70 años no radiadas y aquellas mujeres no radiadas que rechazan el empleo de técnicas autólogas.

Cirugía reconstructiva - Heteróloga

2 Autóloga

En este grupo de técnicas se emplean transferencia  de tejidos propios de la paciente para reconstruir la mama.

Dependiendo de donde se obtenga el tejido que se empleará en reconstruir la mama se podrá obtener distintos volúmenes.

Cuando el volumen de los tejidos transferidos no permite alcanzar un volumen similar a la mama contralateral, será necesaria la implantación de una prótesis mamaria.

La espalda (músculo Dorsal Ancho) es el ejemplo clásico de reconstrucción autóloga que se asocia a la implantación de prótesis mamarias.

Se suele emplear en pacientes que se han sometido a radioterapia, el tejido no radiado de la espalda protegerá y recubrirá la prótesis mamaria, desapareciendo los efectos negativos de la radioterapia. Las principales ventajas de esta zona donante son la presencia de una anatomía constante y que la vascularización del tejido transferido no se interrumpe en ningún momento.

Las pacientes radiadas que no presentan otras zonas donantes disponibles son las mejores candidatas, también aquellas pacientes que habiendo sido radiadas y teniendo otras zonas donantes reúsan someterse a técnicas autólogas que requieran microcirugía.

Las zonas donantes que aportan un volumen tisular suficiente como para reconstruir una mama se localizan a distancia de la mama. Por lo que para asegurar su irrigación sanguínea, será necesario restablecer la circulación sanguínea mediante técnicas de microcirugía (mediante un microscopio e instrumental quirúrgico específico se suturan arterias y venas del tejido transferido a arterias y venas del tórax donde se reconstruirá la mama).

El abdomen es la principal zona donante para la reconstrucción mamaria autóloga. Se aprovecha el exceso de piel y grasa entre el ombligo y el pubis. En la zona donante queda una cicatriz suprapúbica similar a la que se observa tras una abdominoplastia estética.

Cirugía reconstructiva - Autóloga

En el momento actual, la reconstrucción mamaria con tejido abdominal proporciona los mejores resultados. Crea una mama de una estructura similar a la mama sana, que es capaz de adelgazar o engordar si la paciente varía de peso, y que con el paso del tiempo envejecerá de manera similar a la mama contralateral.

Como contrapartida señalar que es una técnica compleja y demandante, en manos expertas el índice de fracasos ronda entre el 3 y 5 % (la circulación no se restablece correctamente cuando se suturan las arterias y las venas). También se pueden observar complicaciones en zona donante.

Actualmente, en mi opinión, este tipo de técnicas se deberían ofrecer a toda paciente que tenga un exceso de piel y grasa suficiente en el abdomen como para reconstruir la mama. Si el centro donde acude la paciente no dispone de la infraestructura o experiencia necesaria para realizar esta técnica, se debería derivar a otro que si ofrezca esta prestación.

Estudios recientes demuestran que la reconstrucción autóloga abdominal presenta una mejor relación  coste-efectividad respecto a las demás técnicas de reconstrucción mamaria. Otras zonas donantes son los glúteos o la cara interna del muslo.