La contractura capsular es uno de los problemas más frecuentes a largo plazo tras una cirugía de aumento mamario con prótesis, mastopexia con prótesis o reconstrucción mamaria protésica.

Cuando implantamos un material protésico en el cuerpo, este lo aísla mediante una cápsula. En el caso de los implantes anatómicos, un correcto desarrollo de la cápsula periprotésica resulta esencial para evitar la rotación del implante. La superficie rugosa de la prótesis anatómica hace que la cápsula “crezca” entre los espacios de la superficie del implante, fijándola como un velcro al tejido circundante, manteniéndola inmóvil.

Cuando la consistencia de la pared capsular aumenta, el tacto de la mama se vuelve firme y el implante se deforma, adquiriendo una forma esférica (la esfera en la forma geométrica que ofrece menos superficie a igualdad de volumen). En fases avanzadas, la contractura capsular incluso puede provocar dolor a la paciente.

¿Cuál es la causa?

No se saben con certeza las causas que desencadenan la formación de una contractura capsular. Existen múltiples teorías que tratan de explicar el origen de la contractura capsular, aunque en la actualidad son dos las que parecen más plausibles:

  • Origen infeccioso. Se cree que ciertas bacterias que son parte de la flora de la piel pueden ser la causa de la contractura capsular. Estas bacterias colonizarían la superficie de la prótesis mamaria durante la cirugía. Este tipo de bacterias no producirían una infección florida (fiebre, aumento de tamaño de la mama, pus,…), pero serían un estímulo para los procesos de cicatrización y fibrosis, en un intento del organismo en aislar a estas bacterias.
  • Origen genético. Plantea que ciertas pacientes presentan predisposición a la formación de contractura capsular puesto que su organismo reconoce al implante de silicona como ajeno y lo ataca.

En realidad todavía no se han esclarecido los motivos que hacen que se desarrolle una contractura capsular. Posiblemente se entrelacen múltiples causas, que actuando el conjunto, provoquen la formación de la temida contractura capsular.

Cómo se previene y se trata una contractura capsular

¿Es frecuente?

La contractura capsular es la complicación más frecuente tras cualquier cirugía mamaria que asocien implantes. Supone la principal causa de reintervención y tiene unas elevadas tasas de recurrencia. La prevalencia se sitúa entre el 5 y el 19% en el aumento mamario primario. En los casos de reconstrucción mamaria protésica el porcentaje aumenta hasta el 25%. Sin embargo, siguiendo unas pautas de manejo de los implantes, estos índices de prevalencia pueden reducirse hasta situarlos en torno al 1%.

¿Cómo se clasifica?

La contractura capsular se clasifica según grados subjetivos, la clasificación más extendida actualmente entre los cirujanos plásticos es la que propuso Baker en 1976:

  • Grado I. Es la cápsula periprotésica normal.
  • Grado II. Cuando se palpa firmeza en el implante pero no se observa deformidad en el pecho.
  • Grado III. Se palpa firmeza y se observa deformidad en el pecho (adquiere una forma de esfera).
  • Grado IV. A los hallazgos del grado III se suma el dolor en la mama.

¿Es grave para la salud?

Más allá de las molestias y el dolor que ocasionan, o de las repercusiones estéticas en el pecho, la contractura capsular no supone ningún riesgo para la salud de la mujer que la sufre. No se ha vinculado la formación de contractura capsular con otro tipo de patologías ya sean tumorales o inmunológicas.

¿Qué factores de riesgo se asocian con la contractura capsular?

  • Tipo de implante. Se ha comprobado una menor tasa de contractura capsular en pacientes portadoras de implantes mamario de silicona con una superficie texturada. Las prótesis de cubierta de poliuretano reportan tasas de contractura menores al 1% en las diferentes series bibliográficas.
  • Colocación del implante. Los implantes mamarios colocados en plano submuscular presentan tasas de contractura sustancialmente menores a los colocados en planos subglandulares.
  • Abordaje. Las incisiones areolares se relacionan con un riesgo dos veces superior al desarrollo de contractura que las cicatrices submamarias.
  • Complicaciones postquirúrgicas. Los seromas, hematomas, extrusión del implante o infecciones se asocian con mayores índices de contractura capsular.
  • Los masajes postoperatorios. en algunos estudios se vinculan con un riesgo dos veces mayor a desarrollar contractura.
Cuando se establece una contractura capsular tras un aumento de mama, la firmeza y la deformidad del pecho son los síntomas que más precozmente aparecen. El dolor de la mama sólo se describe en fases avanzadas.

Los principales síntomas de una contractura capsular establecida son la firmeza y la deformación del pecho. En grados avanzados, incluso se puede producir dolor en la mama.

¿Cómo prevenir la contractura capsular?

El mejor tratamiento contra la contractura capsular es la prevención. El Dr. Rubén García-Pumarino emplea una técnica quirúrgica enfocada a minimizar el riesgo de desarrollar una contractura. Nos basamos en 14 puntos para minimizar las complicaciones bacterianas durante la cirugía:

  1. Profilaxis antibiótica durante la inducción anestésica.
  2. Incisión de abordaje por el pliegue submamario. Sólo empleamos el abordaje periareolar en mamas tuberosas o cuando haya que reposicionar en complejo areola-pezón (mastopexia).
  3. Protectores de pezón durante la cirugía para evitar la contaminación por parte de la secreción de la glándula mamaria.
  4. Técnica quirúrgica atraumática evitando el sangrado.
  5. Evitar la disección del tejido glandular mamario.
  6. Bolsillo submuscular. La prótesis irá situada por debajo del músculo pectoral.
  7. Irrigación del bolsillo con una triple solución antibiótica.
  8. Empleo de prótesis mamarias microtexturadas de la máxima calidad.
  9. Cambio de guantes previa a la manipulación del implante.
  10. Minimizar el tiempo de exposición del implante al medio ambiente.
  11. Técnica “no-touch”, por la que el implante se coloca en el bolsillo submuscular sin tocar la piel de la paciente.
  12. Minimizar el empleo de los drenajes quirúrgicos.
  13. Sutura de la herida estanca y por planos.
  14. Empleo de profilaxis antibiótica en los días posteriores a la cirugía.

¿Cómo tratar la contractura capsular?

Una vez que se ha establecido (firmeza en el pecho, pérdida de forma y/o dolor), se puede tratar mediante una cirugía secundaria. La cirugía consistiría en la retirada completa del implante y la cápsula en bloque (capsulectomía), cambio de plano a submuscular (en caso de ser subglandular), y la colocación de unos nuevos implantes.

Siempre que es posible, en la cirugía secundaria por contractura capsular, empleamos prótesis con cubierta de poliuretano. Este tipo de implantes son prótesis de silicona recubiertos de poliuretano. El poliuretano se degrada durante los primeros dos años tras la cirugía. Son implantes que crean cápsulas con las fibras de colágeno muy desorganizadas, teniendo índices de contracturas por debajo del 1%.

Conclusiones.

  • La contractura capsular es la complicación más frecuente en las prótesis mamarias, y la primera causa de reintervención.
  • La causa es multifactorial, pero la contaminación bacteriana se cree determinante.
  • Es de vital importancia prevenir la aparición de la contractura capsular.
  • Una vez establecida, la retirada de la cápsula y el implante afectado es obligatorio.